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¿Qué es el Europio?

europio

Descubrimiento del Europio y Propiedades

Descubierto por el químico francés Eugène-Antole Demarçay en 1896, el europio (Eu) se distingue como el miembro número 63 del grupo de las tierras raras. Este metal, con un peso atómico de 151.96, presenta dos isótopos estables, 151Eu y 153Eu. Aunque pertenece a las tierras raras, sorprendentemente, comparte similitudes con la serie del calcio, estroncio y bario.

A pesar de ser muy blando, es muy reactivo al contacto con el aire y el agua (con una reactividad similar a la del litio), mostrando una afinidad más cercana a la serie mencionada que a sus compañeros de grupo.

Reacción con el agua:

2 Eu (s) +6 H₂O (l)  → 2 Eu(OH)₃ (aq) + 3 H₂ (g) 

Este hidróxido es ligeramente soluble y termina recubriendo al metal y generando un efecto de pasivado.

Es un metal paramagnético siendo atraído por los imanes y bastante costoso (7500 $/kg).

A pesar de su típica valencia trivalente, el europio exhibe con facilidad la formación de compuestos divalentes. Este comportamiento es atípico en comparación con la mayoría de los lantánidos, que tienden a formar compuestos con un estado de oxidación de +3 de manera casi exclusiva. El estado +2 del europio se caracteriza por una configuración electrónica 4f7, ya que la estabilidad se ve favorecida por la presencia de una capa f medio llena. En cuanto a tamaño y número de coordinación, el europio (II) muestra similitudes con el bario (II). Además, tanto los sulfatos de bario como los de europio(II) exhiben una alta insolubilidad en agua. Cabe destacar que el europio divalente actúa como un agente reductor suave y, al entrar en contacto con el aire, se oxida para dar lugar a compuestos Eu(III).

Aplicaciones Industriales y Tecnológicas del Europio

La industria atómica encuentra en el europio un aliado valioso, ya que se emplea en barras de control y como veneno nuclear. Pero el europio no se limita a estas aplicaciones; la industria televisiva consume grandes cantidades de sustancias fosforescentes.

Precisamente son las trazas de iones europio bivalente presentes en la Fluorita los que le confieren esa propiedad fluorescente, aunque no se determinó que era el causante de esto hasta muchos años después.

El proceso de obtención del europio se realiza principalmente mediante un intercambio iónico con la arena de monacita, un mineral rico en elementos de tierras raras. Aunque el europio metálico carece de aplicaciones comerciales, ha sido utilizado para modificar ciertos tipos de plásticos, especialmente en la fabricación de láseres.

También existen una serie de pigmentos fosforescentes a base de sales con europio, como el aluminato de estroncio dopado con europio.

Incluso, el europio se integra ingeniosamente en el diseño de billetes de Euro. En estos casos, los iones de europio se incorporan estratégicamente a tintas fluorescentes, creando un efecto invisible a simple vista pero revelador bajo la luz de un láser especial.

A pesar de que la composición es secreta, los investigadores han afirmado tras analizarlos que las líneas rojas son complejos de europio y acetona (o una molécula similar), las verdes son mezclas de europio, estroncio, galio y azufre y las azules un complejo de europio con óxidos de bario y aluminio.

El Europio y la Salud Humana

Aunque el europio es un componente escaso en la naturaleza, su presencia en equipos como televisores a color, lámparas fluorescentes y cristales lo hace inevitable en nuestra vida diaria. Este elemento, encontrado principalmente en dos tipos de minerales, está ganando relevancia en la producción de catalizadores y el pulido de cristales.

Sin embargo, su impacto en la salud humana no debe subestimarse, especialmente en entornos laborales donde la inhalación de humedades y gases puede ocurrir. La exposición prolongada puede llevar a embolias pulmonares, siendo el hígado un blanco potencial de acumulación de europio en el cuerpo humano.

Impacto Ambiental del Europio

El europio, vertido al medio ambiente por industrias petroleras y desechos de equipos domésticos, se acumula en suelos y aguas. Este proceso, a largo plazo, resulta en una concentración creciente en humanos, animales y partículas del suelo. Los animales acuáticos sufren daños en sus membranas celulares, afectando la reproducción y funciones nerviosas.

Así, el europio, con su dualidad entre utilidad y riesgo, continúa desempeñando un papel importante en nuestro mundo moderno y se espera que esto vaya a más en el futuro.