
El video es increíble. Se ve un lago, un puente y una isla llena de árboles justo al lado. Un grupo de barcas comienza a rodear la isla, encienden sus motores y, de manera sorprendente, la isla empieza a desplazarse. Con movimientos coordinados, las barcas alejan la isla del puente y la llevan a una nueva ubicación. En cuestión de horas, los vecinos logran mover una enorme isla con una precisión impresionante.
¿El truco? Aunque lo parezca, no es exactamente una isla.
La «isla» en realidad es una enorme turbera flotante. Este fenómeno natural es una masa de tierra y vegetación que flota libremente en el agua. Pero para entender mejor este espectáculo, hay que conocer un poco la historia y el contexto detrás de este curioso fenómeno.
Un Pantano Enorme en Medio de la Nada
En el condado de Sawyer, al norte de Wisconsin, se encuentra un pantano gigantesco, con una superficie similar a la de la provincia de Álava y alrededor de 18,000 habitantes. Durante el siglo XIX, este terreno fue disputado por los pueblos Dakota y Ojibwe. Sin embargo, una vez incorporado al estado de Wisconsin, alguien se dio cuenta de que era el lugar perfecto para construir una presa.
No fue una tarea fácil, pero en 1923, Wisconsin finalmente logró cerrar la presa sobre el río Chippewa. Este proyecto conectó en un solo embalse un sistema que incluía 11 lagos, 9 ríos y más de 60 kilómetros cuadrados de tierra inundada. Lo que nadie esperaba era lo que ocurriría con las turberas.
¿Qué son las Turberas?
Cuando el nivel del agua comenzó a subir, algo sorprendente ocurrió: muchas de las turberas que formaban el paisaje empezaron a salir a la superficie. Estas turberas son áreas de tierra sumergidas en cuencas cerradas, llenas de material vegetal en descomposición. Son el lugar ideal para que las semillas, transportadas por el viento o por los pájaros, germinen y crezcan, convirtiéndose en una reserva natural protegida por la ley.
Hoy en día, en el lago Chippewa, se pueden encontrar turberas flotantes del tamaño de un campo de fútbol, con árboles que han estado creciendo durante casi un siglo. Sin estar ancladas, estas turberas se desplazan con las corrientes naturales del embalse, creando un espectáculo único y, a veces, causando algún que otro problema.
Los Problemas de una Isla Flotante
Cada año, las corrientes del embalse llevan una de las turberas flotantes hacia el puente que une el este y el oeste del lago. Esto puede ser un gran inconveniente, ya que, dependiendo del nivel del agua, la turbera podría bloquear completamente el puente.
Para evitarlo, los vecinos deben actuar rápidamente. Cuando la isla se acerca demasiado al puente, varias docenas de pequeñas barcas se organizan para devolverla a su lugar.
Una Fiesta Comunitaria Inolvidable
Como mencionábamos antes, las turberas flotantes están protegidas por la ley y el condado no puede trocearlas ni destruirlas. La buena noticia es que este fenómeno ha dado lugar a una de esas fiestas comunitarias que uno quiere presenciar al menos una vez en la vida. El esfuerzo conjunto de la comunidad para mover una isla flotante se ha convertido en un evento digno de admiración y celebración.
Así, lo que podría ser un problema se transforma en una oportunidad para que los vecinos de Wisconsin se unan y muestren su espíritu comunitario, mientras participan en una tarea que mezcla tradición, naturaleza y cooperación. Un verdadero espectáculo digno de ver y una historia que contar.

