Saltar al contenido

La Química de los Huevos

huevos cocidos verdes

¡En el post de hoy vamos a hablar de huevos! Esos protagonistas del desayuno que guardan más secretos de lo que imaginamos. Desde por qué algunos los metemos en la nevera y otros no, hasta el rollo de los colores y la composición química que tienen. ¿Sabías que sus propiedades son un reflejo de su composición química? ¡El post de hoy tiene huevos! ¡Así que vamos a descubrirlo!

¿Cómo se deben de conservar los huevos?

Cuando adquirimos huevos en el supermercado, es común preguntarse por qué los encontramos a temperatura ambiente y luego los refrigeramos en casa. La respuesta se esconde en la lucha contra microorganismos indeseables como la salmonela.

Aunque la refrigeración prolongaría su vida útil, los constantes cambios de temperatura en los supermercados podrían generar condensación en las cáscaras, creando un entorno propicio para bacterias. Así que, aunque acortemos la fecha de caducidad, evitamos potenciales visitas al hospital.

El Fascinante Mundo de los Colores en la Cáscara y la Yema

La elección entre huevos blancos y marrones solía ser simple, pero ahora la moda nos presenta una paleta más diversa. La cáscara, compuesta por una matriz de proteínas y carbonato cálcico, puede adquirir tonalidades diversas.

¿Sabías que la yema cambia de color según el país? En Alemania, prefieren una tonalidad blancuzca, mientras que en España nos inclinamos por un naranja vibrante. Este juego de colores se logra mediante la inclusión de ciertos alimentos en la dieta de las gallinas.

¿De qué esta compuesta la cáscara de los huevos?

La cáscara de huevo, aparentemente hermética, guarda sorprendentes secretos. Incubar huevos con vinagre o ácidos solubiliza el carbonato cálcico, dejando la cáscara suave y la proteína expuesta. Aunque almacenan gases necesarios para el desarrollo del pollo, los huevos frescos experimentan cambios en densidad y pH con el tiempo, afectando su flotación. Este proceso también influye en la textura de la clara al cocinarla.

¿Por qué la clara de los huevos cambia de color al cocinar?

¿Alguna vez te preguntaste por qué la clara de huevo crudo es transparente y, al cocinarla, se vuelve blanca y opaca? La cisteína, un aminoácido clave en la albúmina, reacciona al calor deshaciendo puentes disulfuro. Este fenómeno desnaturaliza la albúmina, cambiando sus propiedades y volviéndola opaca. Un proceso similar ocurre en tratamientos capilares o en cataratas, donde la estructura de proteínas se ve afectada.

¿Por qué los huevos cocidos se ponen verdes?

Cuando cocemos un huevo más de lo debido, teóricamente, la yema puede volverse verde por la presencia de sulfuro de hierro. Al desnaturalizarse las proteínas, se forma sulfuro de hidrógeno, que luego reacciona con el hierro presente en el huevo, generando sulfuro de hierro. Sin embargo, no te preocupes, este compuesto no es tóxico y el huevo aún es seguro de consumir, aunque su sabor quizás no sea tan sabroso. ¡Así que no temas experimentar en la cocina!

¿Por qué huelen tan mal los huevos podridos?

A medida que el tiempo avanza, el pH del huevo cambia, afectando la albúmina. El grupo SH de la cisteína puede convertirse en ácido sulfhídrico, un gas que huele a huevos podridos. Un recordatorio de que la química sigue actuando incluso después de la recolección.

Física de los Huevos: Girando para Revelar su Frescura

¿Cómo distinguir entre un huevo fresco y uno cocido? La respuesta está en su capacidad para rotar sobre una mesa. Un huevo fresco, con su interior fluido, disminuirá su velocidad angular al girar debido a la redistribución de masa. En cambio, un huevo cocido, sin cambios internos, seguirá girando. Así, la física se une a la química para ofrecernos una perspectiva única sobre la frescura de este alimento cotidiano.

En resumen, los huevos son mucho más que un ingrediente común en nuestras cocinas. Representan un fascinante mundo de química y física, donde cada huevo cuenta una historia única desde su composición hasta su transformación en deliciosos platos. ¡A disfrutar de la ciencia culinaria!